Se me han acabado las ganas de seguir sintiendo.Ya es tarde. Ya no creo en nada.
Nada es para siempre, todo tiene su fin, lo que mal empieza, mal acaba... pero no, yo quiero algo más personal, algo como... lo que no te mata, te fortalece. Aunque por ahora, discrepo, no noto la fortaleza en ningún lugar, y la necesito como el aire.
Necesito salir de ésta. Necesito volver a sonreír, no tener que preocuparme por mis recuerdos, y sobretodo, lograr olvidar, aunque no sé cómo. Pues tampoco me lo están poniendo fácil.
¡Malditos demonios, desapareced de mi mente! dejad de torturarme, dejad de quemarme por dentro todas las noches, dejad de llenarme la cabeza de imágenes, ¡basta! no os he pedido que volváis a mí, ya os marchásteis hace un par de años. ¿Por qué diablos volvéis a mí aunque con recuerdos distintos? no os quiero conmigo, no os quiero en mi vida, dejad de ponerme trabas, ¡ya es suficiente!.
Sé cómo acabar con vosotros. Cuando no os preste atención, presionaréis, y seré capaz de sentir el tirón, y aún así, seguiré sin ni tan siquiera recordar que existíis. Entonces, desapareceréis, definitivamente, para siempre. Necesito entrenarme un poco más en este noble arte del olvido, pero os lo aseguro, os puedo dar mi palabra, y pronto os destruiré. Y las palabras de una guerrera jamás son en balde.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
vomitado por: