He rescatado uno de mis escritos de mi peor época: 2008. Cuando intentaba sacarme el módulo y para entonces no tenía ilusión por nada.
Y parece que era ayer cuándo aquélla roca enorme cayó sobre mí, recibiendo aquélla impactante noticia, desmoronándome todos los planes, viendo arder todas las ilusiones, todo "el futuro"...
Pasaron demasiadas cosas, sí, y un número de personas aparecieron, y desaparecieron pronto, o tarde, depende cómo se mire.
Aprendí, a no confiar ni en mi sombra, a no dar nada por nadie, hasta que no demuestre que lo vale, tal vez, me convertí en lo más extremadamente arisco que haya podido ser nunca, todo ello, gracias a nuevos y consecutivos golpes, que me costaron lágrimas de sangre.
Pese a que en el fondo, no podemos controlar los impulsos, y acaba apareciendo ese sentimiento que lo jode y nos jode a todos.
También, aprendí lo que són las noches en vela. Durante unos cuantos meses, supe lo que era ir a clase por las mañanas no pudiéndome ni mantener incorporada en el pupitre.
E incluso, también supe lo humillante que puede llegar a ser el hecho de no poder quitarte de la cabeza algo que demostró ser tan insignificante... A todo esto, tuve que escuchar tragándome todos mis argumentos, las "grandes recomendaciones" a psicólogos, porque mi conducta no era buena, no hablar con nadie en clase, no era considerado adecuado. Lo más fácil cuándo hay problemas así, es llevarte a un completo desconocido que intenta llevarse bien contigo para que le cuentes toda tu mierda, puede ser muy productivo(no.). Por suerte, hice caso omiso.
Pero a mi me daba igual, yo ya tenía un plan en mente y quizá, hasta podría salirme bien.
Las cosas mejoraron, hipotéticamente apareció él, y después de un tiempo extraño de confusiones y luchas internas entre quiero pero no debo, ganó el deber, y luego acabé arrepintiéndome por largo...
A fin de cuentas, aún tenía todo en la cabeza, bien comprimido, esperando no estallar nunca, en clase, seguía en el mismo estado, con una pequeña mejoría.
Algunas noches podía dormir 5 horas del tirón, de la 1 o 2 que a veces dormía. Creo que llega un momento en el que aprendes a convivir con las paredes.
Y para premio, volvió a aparecer, otro supuesto engaño, aunque éste tal vez, fuese el mejor de todos, porque tampoco hubo tiempo para mucho, aunque debo reconocer, que gracias a ello, mis ausencias a clase después del patio eran bastante repetidas, total, se me llegó a ir la cabeza tanto que dejaba los estudios.
Dejar los estudios me ayudó lo suficiente como para aclararme y elegir preferencias.
Era totalmente absurdo perder mis oportunidades con personas que no lo merecían, así que decidí no pensar en nada, y el alcohol, ciertas personas, la tranquilidad y alguna que otra noche hablando con buena gente con una birra en la mano, viendo que realmente no estaba sola, de que había quién aún me seguía escuchando... me hicieron abrir los ojos a tiempo, y pude reordenarme íntegramente y poder "salvarme".
Conseguí entrar en bachillerato, así que podemos decir que las cosas han mejorado lo suyo, ahora, casi dos años después de todo lo narrado anteriormente, soy oficialmente bachiller, y estoy en proceso de preparación para la selectividad.
Durante este tiempo, han vuelto a suceder casos semejantes a los que he explicado en el texto, pero... a día de hoy, puedo decir que ha cambiado bastante mi manera de enfocar según qué problemas.
Y parece que era ayer cuándo aquélla roca enorme cayó sobre mí, recibiendo aquélla impactante noticia, desmoronándome todos los planes, viendo arder todas las ilusiones, todo "el futuro"...
Pasaron demasiadas cosas, sí, y un número de personas aparecieron, y desaparecieron pronto, o tarde, depende cómo se mire.
Aprendí, a no confiar ni en mi sombra, a no dar nada por nadie, hasta que no demuestre que lo vale, tal vez, me convertí en lo más extremadamente arisco que haya podido ser nunca, todo ello, gracias a nuevos y consecutivos golpes, que me costaron lágrimas de sangre.
Pese a que en el fondo, no podemos controlar los impulsos, y acaba apareciendo ese sentimiento que lo jode y nos jode a todos.
También, aprendí lo que són las noches en vela. Durante unos cuantos meses, supe lo que era ir a clase por las mañanas no pudiéndome ni mantener incorporada en el pupitre.
E incluso, también supe lo humillante que puede llegar a ser el hecho de no poder quitarte de la cabeza algo que demostró ser tan insignificante... A todo esto, tuve que escuchar tragándome todos mis argumentos, las "grandes recomendaciones" a psicólogos, porque mi conducta no era buena, no hablar con nadie en clase, no era considerado adecuado. Lo más fácil cuándo hay problemas así, es llevarte a un completo desconocido que intenta llevarse bien contigo para que le cuentes toda tu mierda, puede ser muy productivo(no.). Por suerte, hice caso omiso.
Pero a mi me daba igual, yo ya tenía un plan en mente y quizá, hasta podría salirme bien.
Las cosas mejoraron, hipotéticamente apareció él, y después de un tiempo extraño de confusiones y luchas internas entre quiero pero no debo, ganó el deber, y luego acabé arrepintiéndome por largo...
A fin de cuentas, aún tenía todo en la cabeza, bien comprimido, esperando no estallar nunca, en clase, seguía en el mismo estado, con una pequeña mejoría.
Algunas noches podía dormir 5 horas del tirón, de la 1 o 2 que a veces dormía. Creo que llega un momento en el que aprendes a convivir con las paredes.
Y para premio, volvió a aparecer, otro supuesto engaño, aunque éste tal vez, fuese el mejor de todos, porque tampoco hubo tiempo para mucho, aunque debo reconocer, que gracias a ello, mis ausencias a clase después del patio eran bastante repetidas, total, se me llegó a ir la cabeza tanto que dejaba los estudios.
Dejar los estudios me ayudó lo suficiente como para aclararme y elegir preferencias.
Era totalmente absurdo perder mis oportunidades con personas que no lo merecían, así que decidí no pensar en nada, y el alcohol, ciertas personas, la tranquilidad y alguna que otra noche hablando con buena gente con una birra en la mano, viendo que realmente no estaba sola, de que había quién aún me seguía escuchando... me hicieron abrir los ojos a tiempo, y pude reordenarme íntegramente y poder "salvarme".
Conseguí entrar en bachillerato, así que podemos decir que las cosas han mejorado lo suyo, ahora, casi dos años después de todo lo narrado anteriormente, soy oficialmente bachiller, y estoy en proceso de preparación para la selectividad.
Durante este tiempo, han vuelto a suceder casos semejantes a los que he explicado en el texto, pero... a día de hoy, puedo decir que ha cambiado bastante mi manera de enfocar según qué problemas.

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