sábado, 28 de agosto de 2010

Caos mental. Primera parte.

Ya no queda odio. Ahora simplemente las fuerzas desfallecen, todo carece de sentido. He destruído para no crear. Ya no tengo esperanzas en algo mejor que ésto.
Ya me he cansado de tratar de hacer las cosas bien. Ya me he hartado de no hacer daño, o de tratar de hacer el menor daño posible, de no mentir jamás, de estar ahí... me he cansado de ser yo.
¿Por qué? es sencillo: lo que he obtenido no ha sido nada. Han sido silencios, y la mayoría de ellos han provocado algún que otro derramamiento de lágrimas totalmente inútil y patético.

He perdido la fe en todo, e incluso en la humanidad. Está claro que no puedo esperar nada de ellos. Me decepcionarán, y posiblemente yo también lo haga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

vomitado por: