martes, 15 de marzo de 2011

Desesperación - Angustia


1:17 de la mañana del 16 de Marzo del 2011. Debería estar durmiendo, pero estar mirando el techo desde la cama no es algo interesante que me apetezca hacer, es más, es algo que empeoraría mis nervios. En estos momentos, tengo a alguien que hace una semana salió del hospital, en ese mismo lugar, aún ni siquiera me han informado de qué está sucediendo. Y los minutos se me clavan en el pecho, haciéndome dificultoso hasta el respirar.

No, no, no. No es una entrada para mostrar que estoy jodida, no. Hace tiempo que aprendí que así no se solucionan las cosas. Es simplemente, que necesitaba escribir, aunque preferiría salir al balcón a gritar hasta quedarme sin cuerdas vocales, pero es una pena que mi padre que está durmiendo se despertase, porque la bronca sería buena.

No entiendo nada. No sé por qué la vida nos trata como el culo a unos cuántos, tampoco entiendo por qué a aquellos que son unos grandísimos hijos de puta, la vida les va perfectamente, tampoco soy capaz de hallar sentido al hecho de que la vida nos ponga a personas que terminemos queriendo muchísimo y luego se empeñe en borrarlas de nuestra vida. ¿Por qué? ¿Quién coño se cree para decidirlo? Por mucho que nos empeñemos en que las dependencias no son buenas, se acaba creando un vínculo de afectividad, y en cierto modo de dependencia.

En fin, ahora mismo tengo la cabeza embotada, un nudo en la garganta, y unas ganas de llorar inmensas. Así bien, lo dejo aquí, y volveré con una entrada decente, bien redactada, y con un lenguaje propio de mí, y no con esta mierda que hasta un niño de primaria redactaría mejor que yo. Sólo tengo algo más que decir. En estos momentos aflora mi adoración por mi gran maestro Nietzsche, y por esa razón, cuánto más puta sea la vida, cuánta más mierda nos eche encima, los fuertes seguimos aquí, aguantando, peleando, alzando nuestra espada, y acompañados de nuestro orgullo y honor, seguiremos dispuestos a derrotar todo lo que se nos ponga por delante. Porque podemos, y lo más importante: porque es nuestra encomienda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

vomitado por: