Me duele la cabeza. En estos momentos es lo más parecido a una olla a presión a punto de explotar.
Tengo unas ganas inmensas de gritar, de soltar toda la mala ostia que guardo, todo el odio que siento, todo el rencor que escondo...
Empiezo a estar harta de todo. Empiezo a estar harta (más aún) de la gente. No comprendo sus comportamientos, y mira que intento analizarlos desde una perspectiva objetiva, pero ni así...
Estoy harta de sus mentiras, de que quieran "quedar bien", de que únicamente digan las cosas por compromiso, o por agradar. ¡No! ¡no! ¡no!, aquí, se va con la verdad por delante, para dirijirse a mí la puta verdad, aunque duela, pero la jodida verdad. Estoy harta de tener que analizar cada cosa que me dicen, porque he llegado a un extremo de no creerme absolutamente nada. Y resulta realmente agotador. Pero no puedo permitirme el lujo de creerles.
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Hola, comprendo lo que estas pasando, yo también pasé por una etapa en la que odiaba la hipocresía y la falsedad de todos.
ResponderEliminarPero luego comprendí que todos somos humanos y que quizá hasta yo algún día hice lo mismo. Entonces pensé que en el fondo todos tienen bondad en el corazón solo que somos almas perdidas que tratamos de protegernos de la adversidad. Hay que confiar en lo bueno de los demás como confiamos en nosotros mismos y perdonar aunque cueste.
P.D.:A mi también me duele un poquito la cabeza al leer tu blog jeje, aunque está muy bien podías cambiarle el color de la letra, cuesta un pelin leerlo. :-)
Un saludito